Tomb Raider (Uthaug, 2018)

Tomb Raider (Uthaug, 2018)

El pasado fin de semana se estrenó en cines Tomb Raider (Uthaug, 2018), una película esperada por los fans desde el anuncio del reboot de la saga cinematográfica.

La historia va de Lara aventurándose en la búsqueda de su padre que ha desaparecido desde hace 7 años. Siguiendo indicios que le deja, Lara logra llegar a una pequeña isla en Japón de la cual se narran historias sobre magia antigua muy poderosa. Durante su búsqueda se enfrenta a una organización secreta llamada Trinity que intenta apoderarse de aquello que oculta la isla.

Como introducción nos presentan una Lara joven, independiente y deportista que se dedica a ser mensajera en bicicleta, un concepto cercano al personaje de los videojuegos. La película está muy bien lograda visualmente, las escenas con efectos de CGI son idénticas del juego y junto con la fotografía y la banda sonora aportan gran parte al argumento, logrando una cinta bastante entretenida apegada al videojuego y, sobre todo, mejor realizada que sus predecesoras.

Por otro lado, la actuación de Alicia Vikander es excelente, se aprecia que se preparó en todos los sentidos para interpretar a la joven Lara, y es precisamente su actuación la que logra conectar con el espectador y no tanto el personaje. Si bien visualmente está lograda, cuenta con una banda sonora justa y las actuaciones son buenas, el argumento resulta ser simple y algo que ya se ha visto antes. Es una mezcla entre la historia del primer (Tomb Raider, 2013) y el segundo juego (The rise of Tomb Raider, 2015), lo que pareciera ser que los productores se apresuraron a acelerar la historia para presentar una Lara madura parecida a la que interpretó Angelina Jolie.

Es claro que el filme tomó como base la historia del primer juego (Tomb Raider, 2013), así que las siguientes comparaciones serán entre el personaje de la película y la del videojuego. Lara de la cinta carece de la construcción del personaje, siempre tiene, en mayor o menos medida, la capacidad de controlar las situaciones a las que se enfrenta por lo tanto puede saber las posibles consecuencias de sus actos, y es en base a esta característica que el personaje no evoluciona, no cambia ni profundiza en sí misma. En el juego, las situaciones la sobrepasan y tiene que cambiar constantemente para sobrevivir, se ve obligada a tomar decisiones y por ende a adaptarse a las situaciones, por ello el personaje se construye y se vuelve profundo. Mientras que Lara en el filme se enfrenta a un pasado poco interesante presentado por flashbacks, Lara del videojuego es una sobreviviente.

Además, las herramientas obtenidas durante el primer juego tienen un papel, no solo para auxiliar al personaje, sino también ayudan a entender el crecimiento del personaje, algo parecido a lo sucede en The Lenged of Zelda: Ocarina of Time (1998), en los que las herramientas (armas, accesorios, ropa, etc.) son un paso que dan la pauta para entender la evolución del personaje y representan una etapa de cómo ha cambiado el personaje. En la película estas herramientas son vacías, no tienen el mismo peso significativo que en él videojuegos, solo las usa porque están ahí y no porque vea una oportunidad de sobrevivir.

Por último, me parece que la cinta pudo haber dado más de lo que ofreció, no es una película mala pero tampoco es una película para recordar, solo es una cinta más, el problema es que pudo romper de todo con las malas adaptaciones de filmes basados en videojuegos, llámese Assassin’s Creed (Kurzel, 2016) Warcraft (Jones, 2016) inclusive Resident Evil (Anderson, 2002), teniendo una historia y un personaje sólidos.

No nos queda más que esperar una secuela con un argumento más sólido o por lo menos una adaptación no tan “Hollywoodesca”. Mientras sale la secuela podremos disfrutar del próximo juego de la saga: Shadow of the Tomb Raider, que saldrá en septiembre de este año, apenas han liberado un teaser de menos de un minuto y ya se han generado expectativas del juego, esperemos que Square Enix haga un buen trabajo a como lo ha hecho en trabajos previos.

Chequen el trailer…

Yo soy Samus y esto fue la reseña de Tomb Raider (Uthaug, 2018) para Gaymers Mexico.

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