Jurassic World 2

Spielberg se ha caracterizado por realizar películas que logran proyectar emociones en el espectador creando una larga lista que han marcado un punto y aparte en los blockbuster;  Jurassic Park (Spielberg, 1993) es una de estas creaciones, ya que representó un cambio generacional en el uso de tecnologías en el cine y al mismo tiempo marcó una era con su estilo característico basado en personajes y figuras emotivas; la saga no solo representa un cambio en la manera de filmar sino también un referente de la cultura pop, mismos que lamentablemente se pierden en gran medida con la última entrega de la saga.

Este nuevo proyecto continua 3 años después de la caída del parque, Claire (Bryce Dallas) es ahora una activista por los derechos de los dinosaurios y Owen (Christ Pratt) parte del arquetipo del lobo solitario. El volcán que se encuentra en la isla comienza a hacer erupción y el gobierno de E.U. decide no intervenir en el rescate de los antes extintos animales así que Lockwood (James Cromwell) amigo de Hammond (Richard Attenborough) el ya conocido “viejito” de la primera parte, presenta un santuario para algunas especies por lo que manda a su representante Mills (Rafe Spall) para buscar a Claire con el fin de rescatarlas de la extinción al lado de Owen y un nuevo equipo de especialistas.

Es innegable que su apartado visual es impresionante, la fotografía y la edición son espectaculares y ayudan en gran parte a convencer al espectador de que es una propuesta buena y nueva. El principal problema de Jurassic World es su trama mal estructurada y un guión que, en lugar de ser innovador, es reciclado y forzado. Las cosas suceden porque sí y no vemos consecuencias de las decisiones que toman los protagonistas, es predecible de principio a fin y carece de un sentido narrativo propio de la primera trilogía. Los personajes poco construidos funcionan más como un atractivo de publicidad que motor de la trama. Claire es el único personaje que se cuestiona y se da cuenta de que habrá acciones malas que parecen buenas y acciones buenas que parecen malas; por otro lado, vemos a Owen siendo el mismo personaje que presenta en las últimas películas en las que ha salido, no tiene mucho que ofrecer con su trabajo.

Si bien la historia puede interpretarse como una fuerte crítica a las industrias que modifican genéticamente algunas especies con el fin de satisfacer una demanda cada vez mayor y las consecuencias que esto pudiera tener en la naturaleza con la inconsciente intervención de la mano del humano en los procesos naturales, esta idea se ve opacada por personajes forzados y secuencias de acción que no tienen algún motivo o lógica aparente. Es una película entretenida pero que sin duda no pasará a la historia por si sola y será recordada sólo por sus predecesoras ya que si fuera una película independiente del universo de Jurassic Park perdería todo el reconocimiento actual. Es una buena opción para pasar un fin de semana en el cine ya que es entretenida pero no alcanza las expectativas ofrecidas.

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