Rumbo a la 41 Marcha del Orgullo LGBT+: Alan Turing

Estamos a unos días de este gran evento. Algunos lo clasifican como un carnaval, otros, como una protesta. Muchos curiosos, muchos otros que aún inseguros de su identidad…

Un día memorable, una lucha sin fin.

Para ello, en esta semana hablaremos de algunas (solo algunos, no nos juzguen si no mencionamos a alguien de sus interés, pues hay muchos) personalidades que su mayor «defecto», por decirlo de algún modo, ha sido tener un gusto «diferente», y a pesar de ello, haber hecho grandes aportaciones a la humanidad y que le ha pagado, con un puñado de discriminación, aberraciones e injusticias. Hoy, muchas de esas historias aún duelen, hoy, aunque algunos podamos ya salir por las calles con menos temor, a veces se nos olvida que hay muchos que aún sufren de algún estigma… Por mi, por ti, por todos ellos, es porque salimos cada año a las calles, pidiendo un poco de equidad, un poco de respeto, un poco de cariño…

Alan Turing ( Alan Mathison Turing )

Fue un matemático, lógico, científico de la computación, criptógrafo, filósofo y corredor de ultradistancia británico.

Nació el 23 de Junio de 1912 en Londres Inglaterra.

Es reconocido por ser uno de los padres de la ciencia de la computación y precursor de la informática moderna.

Durante su infancia, se interesó por la lectura, los rompecabezas y los números. A la edad de 14 años, entró al internado de Sherborne en Dorset, donde conoció a Christohper Morcom y se hicieron grandes amigos; tiempo después, su amigo murió, siendo esto un gran golpe para Alan, tanto así que se volvió ateo, lo que hizo que se inclinara hacia las matemáticas y la ciencia.

El mundo, quedó en deuda con Alan Turing, no porque gracias a él, el gobierno de los Estados Unidos pudo descifrar el código de la máquina Enigma, que permitió a los aliados anticipar los ataques y movimientos de los militares nazis durante la segunda guerra mundia; sino porque además es el creador del concepto de la «Maquina de computación lógica».

La maquina de computación lógica que concibió era bastante sencilla a primera vista, pero en teoría podía manejar cualquier cómputo matemático. Consistía en una extensión ilimitada de ganda perforada que contenía símbolos dentro de cuadros; en el ejemplo binario más sencillo, estos símbolos podían ser simplemente un 1 y un espacio en blanco. La máquina podía leer los símbolos de la cinta y realizar ciertas acciones basándose en una tabla de instrucciones que se le había dado previamente-

Los innovadores de Walter Isaacson

Esto no fue suficiente para impedir que Turing fuera relegado de la historia de la computación durante años por una simple y sencilla razón: su homosexualidad.

En 1952 Arnold Murray, amante de Alan Turing, permitió que un cómplice entrara a robar a casa del científico. Turing acudió a la policía para denunciar el delito, la policía investigó y dentro de la investigación Turing tuvo que reconocer su homosexualidad así como su relación con Murray.

Se le imputaron cargos de indecencia grave y perversión sexual. En esa época ser homosexual era un delito en el Reino Unido.

Turing decidió que no tenía por qué disculparse ni negar su homosexualidad (algo que probablemente habría atenuado el castigo), y entonces fue condenado. Turing, deprimido, tuvo que elegir entre ir a la cárcel o someterse a una castración química a través de un tratamiento hormonal, que tenía como fin la reducción de su libido.

Alan Turing optó por las inyecciones de estrógenos, y las recibió puntualmente durante un año. El “tratamiento” le provocaron diversas alteraciones físicas. Le salieron pechos, aumentó de peso y padeció disfunción eréctil.

Turing murió dos años después del juicio, en 1954, después de ingerir cianuro colocado en una manzana. Algunas hipótesis consideran que fue un asesinato, aunque la versión más extendidas es que el propio Alan decidió quitarse la vida.

“Turing fue un hombre excepcional, con una mente brillante. Su brillantez se puso a prueba durante la Segunda Guerra Mundial , donde fue esencial para romper el Código Enigma, lo que ayudó a poner fin a la guerra y salvar miles de vidas. Su vida posterior se vio ensombrecida por su condena por actividad homosexual, una sentencia que ahora se consideraría injusta y discriminatoria y que ahora ha sido derogada”

Ministro de Justicia británico, Chris Grayling

Finalmente, y parece una muy mala broma, la homosexualidad siga siendo un delito en 72 países del mundo y en 8 de estos se castiga con pena de muerte.

¿Y aún tenemos dudas de que la lucha aún no acaba?

Con datos de:
Diario El País
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